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Holcim es la segunda cementera mundial, detrás de la
francesa Lafarge. (Keystone)
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El gobierno de Hugo Chávez afirma que no tiene nada "contra ningún
país o empresa", su decisión simplemente busca recuperar actividades
estratégicas. La negociación para acordar la indemnización ya está
en marcha.
En Venezuela existe un déficit de casi 2 millones de viviendas, un
problema que afecta a alrededor de 8 millones de habitantes,
equivalentes a un tercio de la población.
Esta situación, sumada a los abultados ingresos petroleros que
recibe actualmente, animó al presidente Hugo Chávez a seguir
adelante en la agresiva política de nacionalización de empresas que
aplica su gobierno de unos años a la fecha.
Detrás de sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la
electricidad y el petróleo, este 2008 le llegó el turno de la
industria del cemento, hasta ahora controlada por los tres grandes
del sector a escala internacional: Holcim (Suiza) Cemex (México) y
Lafarge (Francia).
El anuncio del mandatario surgió durante una aparición televisiva el
pasado 3 de abril. Sin embargo, ninguno de los afectados quiso tomar
medidas antes de que la amenaza pasara a los hechos.
Las notificaciones legales de estatización comenzaron a llegar... y
la primera fue para Holcim.
Holcim en Venezuela
Cementos
Carabobo se inició en 1940 con la explotación de canteras ubicadas
en la venezolana ciudad de Valencia. Dos décadas más tarde, por
razones de mercado, decidió fusionarse con su competidora Cementos
Coro, lo que dio paso a una nueva empresa llamada Consolidada de
Cementos (Conceca).
De forma independiente, en 1970, se fundó otra compañía en este
sector: Cementos Caribe, de la que Holcim compró acciones en 1978.
La suiza se dio tiempo para conocer el mercado y cuando en 1993 se
presentó la oportunidad de una fusión entre Conceca y Caribe,
anunció su interés por convertirse en el accionista mayoritario del
nuevo grupo (y se hizo de 99,9% de los títulos).
Holderbank, hoy Holcim Venezuela, se había convertido pues en la
responsable del 25% de la producción de cemento del país.
Hoy opera dos plantas -Cumarebo y San Sebastián- y produce 2,9
millones de toneladas de cemento al año, que comercializa en el
mercado interno a petición expresa del gobierno de Chávez.
Los planes de Holcim eran de largo plazo en Venezuela. Esto explica
que de 1999 a la fecha haya destinado 22 millones de francos suizos
a renovar maquinarias y procesos para reducir sus emisiones
contaminantes.
El anuncio cambia sin duda su panorama, pero no implica forzosamente
su salida de Venezuela.
Sociedades mixtas
El
pasado 6 de abril, un documento oficial llegó hasta las oficinas de
Holcim para notificar las intenciones de nacionalización. Un día
después, el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, así como
sus homólogos de Industrias Básicas, Rodolfo Sanz, y de Vivienda
Edith Gómez, se sentaron a la mesa con las tres empresas afectadas.
Rafael Ramírez confirmó que la nacionalización ya era un hecho, "y
no tiene nada que ver contra ningún país o empresa. Se trata sólo de
que el estado venezolano tenga el control de actividades básicas y
fundamentales para nuestros planes de desarrollo".
Para ello, Venezuela propone la fórmula de 'empresa mixta'. El
gobierno estatiza 60% de las acciones de las cementeras -y otorga a
cambio una indemnización- y le permite a la iniciativa privada
conservar el 40%.
En síntesis, la nacionalización ya está en marcha y Ramírez pidió a
los tres grupos nombrar a su equipo negociador.
"Nuestra intención es impulsar el plan de desarrollo nacional y éste
comprende al sector de la construcción, en el que el cemento es uno
de los insumos más importantes".
"Queremos tener un control efectivo de estas empresas, pero creemos
que podemos llegar a un buen acuerdo. Tan pronto sepamos quienes
serán los delegados de cada empresa, estableceremos un cronograma de
trabajo", citó el ministro.
La posición de Suiza
A
diferencia del caso de México, con Cemex, o de Francia, con Lafarge,
tanto Holcim como el gobierno helvético han tomado el anuncio con
una gran serenidad.
Sobre el hecho, la portavoz de la Secretaría de Estado de Economía
(Seco), Antje Baerstchi, afirmó que Suiza y Venezuela cuentan con un
Acuerdo de Protección de Inversiones Extranjeras (1994) que prevé
indemnizaciones en caso de la nacionalización de una empresa. Por lo
tanto, el gobierno suizo espera que se acojan al mismo.
Destacó también que dicho acuerdo contempla la figura de arbitraje
en caso de que las dos partes no lograran un acuerdo con respecto al
monto.
Por su parte, Holcim afirmó: "El grupo se esforzará por encontrar
una solución satisfactoria para las dos partes. Deseamos
salvaguardar los intereses de la compañía en Venezuela y también de
sus empleados. Tenemos confianza en que la producción no se verá
afectada".
Sobre los trabajadores, Rafael Ramírez se apresuró a responder
(12.04) que los 4.600 empleados de las tres cementeras, de los
cuales 800 laboran para Holcim, se mantendrán en sus puestos.
De acuerdo con los planes, la negociación de las indemnizaciones
iniciarán la próxima semana y con ellas, una nueva etapa para Holcim
Venezuela.
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Contexto
Holcim es el segundo grupo cementero más importante del mundo,
después de la francesa Lafarge. Su nombre original fue Holderbank,
debido a que fue fundada en esta ciudad suiza.
Extraoficialmente, se estima que la indemnización del gobierno de
Venezuela a Holcim sume entre 400 y 450 millones de francos suizos.
El gobierno de Venezuela nacionalizó en el pasado reciente la
Compañía de Teléfonos de Venezuela (CANTV), Electricidad de Caracas
(EDCA) y Sidor. |
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Datos Clave
Grupo
Holcim obtuvo utilidades por 4.545 millones de francos suizos en
2007, un dato histórico y 13% superior al de 2006.
Holcim Venezuela produce casi 3 millones de toneladas anuales de
cemento, equivalentes al 1,5% de su producción mundial.
Holcim Venezuela factur 270 millones de francos suizos el año
pasado. |
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Enlaces
Holcim Venezuela
Holcim |
Fuente:
Swissinfo, Andrea Ornelas -
18 de abril de 2008 |